Choi Zela

Docente de K-Pop

Recién a los 19 años decidí dedicarme realmente a la danza, y me inscribí en una carrera de Intérprete en Danzas pero sentí que eso no eralo mío, a pesar de tener profesores de lujo que me enseñaron muchísimo. Opté por cambiarme a una carrera donde pudiera aprender la mayor cantidad de estilos urbanos, aún tomando clases de Danza Clásica ya que eso sí me enamoró.

Mis comienzos en la danza fueron de pequeña, tenía seis años y amaba ir a las clases de danza árabe que daba mi vecina en mi barrio. Desde los quince años conozco el Kpop y, si bien ya no me encontraba tomando clases de baile, el amor a la danza seguía escondido por ahí; comencé a aprender coreografías sola, escondida en mi habitación por la vergüenza, sin ayuda y a presentarme en concursos y shows de Kpop sin conocer nada ni a nadie de la cultura de ese estilo en Argentina.

Pasaban los meses y aprendía más y más coreografías de Kpop en casa, ni bien llegaba de mis clases comenzaba. Empecé a tener grupos de amigos con quienes bailábamos juntos en los eventos y así me mantengo hasta el día de hoy, ya con veintidós años.

Tuve la suerte de lograr ganar en muchos concursos de eventos como “K-Style”, “Kpop Revolution”, “Take the crown”, “Kpop fighting” y demás, tanto solista como en agrupaciones, pero sin dudas, lo que más me gusta del Kpop es que existan eventos donde uno pueda ir y bailar, animarse sin tener conocimientos, o sin haber tomado clases de Estilos urbanos (Siendo esto lo
que más se asemeja al Kpop), sin importar si ganas o no, el ambiente es muy lindo y adoro con la vida ir y ver a tantos chicos animándose a bailar.

Ahora me encuentro en el último año de la carrera de Street Dance en Dance&Move, un lugar donde cada día obtengo muchísimo conocimiento y mucho amor de parte de los profesores: cada uno de ellos me inspira un poco más para seguir dedicándome a enseñar y por supuesto, a bailar.

Lo que espero de mis alumnos es que en cada clase se vayan con al menos un pequeño dato nuevo, pero principalmente que se vayan con una sonrisa en el rostro, puesto que lo más importante para mí es que se diviertan. Siempre me esfuerzo por dar mi máximo y así lograr un ambiente cómodo y sin vergüenzas para que todos puedan animarse a bailar y divertirse.

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